Hola, compañero,
1. La pregunta quizás esté mal planteada
No es:
¿Frío o calor?
Es:
¿Para qué objetivo? ¿En qué fase? ¿Con qué síntoma dominante?
La evidencia más actual parece mostrar que:
- Ninguna de las dos modalidades acelera de forma consistente la curación del tejido.
- Ambas son herramientas de modulación sintomática.
- Su valor depende de si facilitan o no la carga progresiva, que es lo que realmente cambia el pronóstico.
CRIOTERAPIA (FRÍO)
¿Qué efecto está sólidamente demostrado?
✔ Analgesia a corto plazo
✔ Disminución de la velocidad de conducción nerviosa
✔ Reducción temporal de la percepción del dolor
Lo más consistente en la literatura: es un analgésico.
No es un regenerador tisular.
¿Sirve en lesión aguda?
En las primeras horas tras un traumatismo:
- Puede reducir el dolor.
- Puede ayudar a tolerar movilización inicial.
- Puede facilitar el descanso.
Lo que NO está sólidamente demostrado:
- Que reduzca daño secundario en humanos.
- Que acelere la reparación muscular o ligamentosa.
¿Cuándo tiene sentido usarlo?
- Dolor intenso que limita carga.
- Dolor que impide dormir.
Siempre con un objetivo claro.
¿Cuándo deja de tener sentido?
- Uso rutinario varios días sin dolor limitante.
- Aplicación automática “por protocolo”.
- Cuando el deportista ya tolera carga progresiva.
Si no hay síntoma que modular, no hay razón fisiológica sólida para aplicarlo.
TERMOTERAPIA (CALOR)
¿Qué efectos están mejor respaldados?
✔ Analgesia
✔ Disminución de rigidez
✔ Mejora de extensibilidad tisular
✔ Facilitación del movimiento
El calor tiene más sentido cuando el síntoma dominante es la rigidez, no la inflamación aguda.
¿En qué fase es más coherente?
- Fase subaguda.
- Fase crónica.
- Dolor mecánico.
- Sensación de bloqueo o falta de movilidad.
El calor no sustituye al ejercicio.
Lo facilita.
DOMS (agujetas)
En dolor muscular post ejercicio sin lesión estructural:
- Frío y calor reducen dolor.
- El calor suele mostrar alivio más mantenido a partir de 24h.
Aquí el objetivo no es “controlar inflamación”, sino mejorar confort y movilidad.
¿QUÉ DICE LA MEDICINA DEPORTIVA MODERNA?
Protocolos recientes priorizan:
- Educación
- Carga óptima
- Movimiento temprano
- Progresión estructurada
Las modalidades pasivas han pasado a un segundo plano.
No se eliminan.
Se usan con criterio.
DECISIÓN PRÁCTICA EN LOS ESCENARIOS MÁS COMUNES
Lesión aguda (0–6 horas)
Objetivo: control del dolor.
→ Frío si el dolor limita función.
→ Protección relativa.
→ Compresión si procede.
→ Movilización temprana dosificada.
6–48 horas
Evaluar síntoma dominante:
Dolor reactivo → Frío puntual
Rigidez / bloqueo → Calor previo a movilización
Fase subaguda tardía y crónica
Protagonista: ejercicio terapéutico.
Calor → para facilitar sesión
Frío → solo si hay reagudización dolorosa post carga
Recuperación post entrenamiento intenso
Si no hay lesión:
- No usar hielo por costumbre.
- No aplicar frío crónico si buscas adaptación máxima.
- Priorizar sueño, nutrición y gestión de carga.
ERRORES FRECUENTES
Aplicar hielo:
- Después de cada partido “por prevención”.
- En ausencia de dolor.
- Como sustituto de una progresión de carga mal diseñada.
Aplicar calor:
- En presencia de hematoma activo.
- En inflamación aguda evidente.
Pero ahora nosotros ya no los cometeremos 😎
Un abrazo,
Álvaro y Jaime.


