¡Hola, compañero!
Agosto. Te llaman de un club. Quieren que te incorpores la semana que viene. La competición empieza en 5-6 semanas.
Te mueres de ganas por aceptar (y lo haces), pero la presión hace que empieces a sentir calor y el pulso se acelera 🥵
La pretemporada corta o con poca preparación previa es una realidad muy habitual, especialmente en categorías semiprofesionales y amateur. Y el error más común en esa situación es intentar meter en cinco semanas lo que normalmente se hace en ocho o diez.
Eso acaba en jugadores lesionados o agotados antes del primer partido oficial.
¿Qué hacer entonces?
Lo primero: acepta la realidad. No vas a construir una “base” aeróbica completa, ni a desarrollar fuerza máxima desde cero. Tienes que priorizar.
Nuestro consejo es que intentes 2 objetivos principales, a raíz de la evaluación inicial:
– Reducir descompensaciones y asimetrías (jugadores con mínima movilidad de tobillo, excesiva tensión en la cadera o cadena posterior, etc).
– Mejorar los puntos débiles (déficit de fuerza en los aductores, un muy mal ratio de fuerza cuádriceps:isquio, etc).
Y un estudio con jugadores de alto nivel demostró que con solo 6 semanas de trabajo “funcional” y pliométrico se pueden mejorar significativamente la velocidad, la aceleración y la capacidad de salto, reduciendo además el porcentaje de grasa:
👉 6-week preseason protocol in basketball – PMC
6 semanas es lo que tienes. Úsalas bien.
Nuestras prioridades en una pretemporada corta:
1- Condición física básica primero. Las primeras dos semanas, nada de volúmenes brutales. Trabajo aeróbico, activación muscular, movilidad. Que los jugadores lleguen bien despertados. Aquí entran los objetivos de reducir asimetrícas/descompensaciones y neutralizar puntos débiles.
2- Fuerza desde la semana 2-3. Ejercicios básicos, cargas moderadas, progresión controlada.
3- Integración con el trabajo técnico-táctico desde el principio. En una pretemporada corta, no puedes separar lo físico de lo específico. Trabaja con el entrenador desde el día uno. Ojo hacer sesiones en pista con mucha fatiga acumulada…
4- Mide el estado de partida. Aunque llegues tarde, haz una valoración inicial rápida. Salto, sprint, ROM. Necesitas saber desde dónde partes para saber a dónde puedes llegar.
Y sobre todo: comunica. Habla con el entrenador, dile lo que es posible y lo que no lo es. Una pretemporada corta bien gestionada es mucho mejor que una mal ejecutada de duración normal.
Un abrazo,
Álvaro y Jaime.


