🏀 La conversación que no quieres tener: el jugador lesionado que quiere jugar

¡Hola, compañero!

Ya sabes cómo va esto.

El jugador lleva dos semanas con molestias en la rodilla. Tú sabes que no está listo. El fisio también lo sabe. 

Pero hay un partido importante el sábado, y el jugador te dice que está bien, que puede jugar, que no lo saques del equipo.

Y el entrenador te mira esperando una respuesta (o presionando para que digas que sí 😅).

Es una de las situaciones más complicadas de tu trabajo. No porque no sepas la respuesta técnica (no está listo), sino porque en esa decisión confluyen muchos intereses que no son estrictamente médicos.

Lo que dice la evidencia

La relación entre la carga acumulada y el riesgo de lesión en baloncesto está bien documentada. Esta revisión sistemática concluye que mantener una ratio de carga aguda-crónica (ACWR) entre 0,8 y 1,3 es clave para minimizar el riesgo de lesión, y que superar ese umbral de forma continuada aumenta significativamente la probabilidad de recaída:

👉 Training load and injury risk in basketball

Esos datos no son para dárselos al jugador en un momento de tensión. Pero sí para que tú tengas claro dónde estás parado cuando tomas tu decisión.

¿Y cómo gestionas la conversación?

1- Diferencia entre dolor y lesión. Un jugador puede tener molestias y jugar con criterio. Pero si hay un proceso activo que se puede agravar, tienes que decirlo con claridad.

2- No lo digas solo tú. Si el fisio está de acuerdo, que aparezca en la conversación con el entrenador. La voz de dos técnicos pesa más que la de uno.

3- Plantéalo en términos de riesgo, no de prohibición. «Si juega hoy, la probabilidad de que esté cuatro semanas fuera dentro de tres partidos es alta» funciona mejor que «no puede jugar». Y que esa probabilidad esté extraída de artículos, no es que tú te lo estés inventando.

4- Documenta tu opinión. Por escrito o por mensaje. Si la decisión final es del entrenador o el club, que quede constancia de que tú cumpliste con tu parte. El entrenador cumplió con la suya, que es tomar la decisión final, como líder del equipo.

Tu trabajo es informar. La decisión final no siempre es tuya. Pero tu criterio sí lo es.

Un abrazo, 

Álvaro y Jaime.

PD: Los jugadores que más presionan para jugar lesionados suelen ser los más comprometidos con el equipo. Respétalos por eso, aunque tengas que frenarlos igualmente.

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