Hola, compañero,
Uno de los mayores inventos en la readaptación de lesiones es la electroestimulación (EMS).
Hoy en día, parece que solo los fisioterapeutas pueden utilizarla. De hecho, algunos hasta se sorprenden de que los PF la usemos en sesiones o en procesos de RTP. Pero realmente, ¿fueron los fisios los que lo “inventaron”?
Spoiler: NO.
La primera persona que utilizó las corrientes eléctricas para producir contracciones musculares fue: ⚡
- Luigi Galvani (Médico/Anatomista), quién descubrió la relación entre electricidad y movimiento muscular.
- Alessandro Volta (Físico/Químico): Inventó la pila, permitiendo el uso de corriente constante.
- Guillaume Duchenne (Neurólogo): Pionero en el uso clínico de la electricidad para tratar parálisis y mapear músculos.
- Yakov Kots (Fisiólogo deportivo): Desarrolló las «corrientes rusas» para maximizar el rendimiento de atletas.
Como ves, la EMS no es patrimonio propio de los fisioterapeutas, de hecho, no fueron los que lo inverntaron ni los primeros en utilizarlo a nivel práctico.
Dicho esto, no es nuestra intención confrontar, sino simplemente hacerte ver que tienes perfecto derecho a utilizar esta herramienta 🙂
¿Y por qué es útil la EMS?
Porque hay momentos en una lesión en los que no puedes aplicar carga real.
Plazos biológicos determinados.
Restricciones médicas.
Limitaciones articulares.
Pero que no puedas aplicar carga externa no significa que no puedas aplicar estímulo.
La electroestimulación es una herramienta útil cuando está bien utilizada.
Qué buscamos
El principal problema en una lesión es la caída de masa muscular y la reducción de síntesis proteica.
Si el músculo no recibe tensión mecánica, pierde tamaño y capacidad.
La electroestimulación, incluso con intensidades moderadas, genera contracción muscular. Esa contracción es estímulo.
No tiene que generar movimiento articular. Sino con activación local de la musculatura.
Qué nos dice la evidencia
Protocolos de aplicación diaria, incluso dos veces al día, han mostrado aumento en la síntesis de proteínas musculares frente a inactividad total.
Eso significa menor atrofia.
No sustituye al entrenamiento de fuerza real. Pero reduce la pérdida.
Aplicación práctica
Fase muy temprana: baja intensidad, sin alterar ángulo articular.
Fase intermedia: aumentar intensidad progresivamente, el límite en los estudios suele ser la tolerancia al dolor del deportista.
Fase avanzada: combinar con trabajo activo (a priori, únicamente isométrico).
El objetivo no es “poner electro por poner”. Es integrarlo dentro de un programa global.
Además, tiene una ventaja metabólica interesante: el músculo estimulado sigue demandando energía. Eso modifica cómo el cuerpo procesa los nutrientes.
Un jugador lesionado que entrena, aunque sea con electro y fuerza del miembro sano, no procesa la comida igual que uno completamente sedentario.
Eso tiene impacto en composición corporal.
Si te interesan estos temas, creemos que vas a querer estar en el IV WORKSHOP DE PREPARACIÓN FÍSICA EN BALONCESTO, se celebrará en Valladolid el 11 y 12 de Julio de 2026.
Tendremos a diferentes ponentes,
- Uno de ellos será nuestro cofundador, Jaime Capellá, Jefe del servicio de fisioterapia del Fenerbahçe, y que dedicará su docencia específicamente al proceso de RTP en lesiones de isquiosurales.
- Otro de los ponentes de esta edición será Nuno Ferreira, especialista en neurociencia aplicada al entrenamiento.
- Otro de los ponentes seré yo, Álvaro de Pedro, que me centraré en la aplicabilidad de la fuerza isométrica y sus utilidades para un PF de baloncesto. Y la fuerza isométrica encaja muy bien con la EMS, como explicaremos.
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Nos leemos la semana que viene 🙂
Un abrazo,
Álvaro y Jaime.


