🏀 Tu jugador no tiene 15 años, tiene -0,4 años de PHV 📏

¡Hola, compañero!

Tienes un cadete en la pista.

Mide 1,92m.

Su compañero, que nació el mismo mes, mide 1,71m.

Los dos hacen el mismo entrenamiento de fuerza, el mismo volumen de saltos y los mismos minutos de partido.

Y los podrían estar en momentos biológicos completamente distintos.

LA EDAD DEL DNI ES EL PEOR DATO QUE TIENES

La edad cronológica es cómoda porque viene dada.

Pero no nos dice mucho de lo que realmente condiciona la respuesta al entrenamiento en esas edades: dónde está el jugador respecto a su pico de crecimiento (PHV, peak height velocity).

Causevic et al. (2025) evaluaron a 140 jugadores de baloncesto de formación de élite (15,1 ± 0,8 años) y los clasificaron en maduradores tempranos, normales y tardíos según los años respecto al PHV.

Los tempranos eran más altos, más pesados, más musculados, y rendían mejor en salto, sprint y agilidad. Con efectos grandes en talla y masa corporal.

Misma categoría. Mismo año de nacimiento. Perfiles físicos distintos.

Guimarães et al. (2019), con 150 jugadores de 11 a 14 años, añadieron un matiz importante:

el estado madurativo explicaba la mayor parte de la varianza en el rendimiento físico,

mientras que los años de entrenamiento explicaban la mayor parte de la varianza en las habilidades técnicas.

Traducción práctica: el físico te lo está dando (en parte) la biología. La técnica te la está dando el trabajo acumulado.

Y aquí es donde muchos clubes se equivocan al seleccionar, solamente eligen a los más maduros, no siempre a los mejores.

LO QUE PASA CON LAS LESIONES

Parry et al. (2024), en una revisión sistemática revisaron 30 estudios sobre crecimiento, maduración y lesión en deportistas jóvenes de élite.

Dos ideas que nos parecen clave:

1- La incidencia y la carga lesional tienden a aumentar con el estatus madurativo.

2- Las lesiones relacionadas con el crecimiento tienen su pico DURANTE el estirón (PHV). Y un crecimiento más rápido en talla, y especialmente en la longitud de los miembros inferiores, se asoció con mayor incidencia y carga lesional.

Es decir: el jugador que más crece, y más rápido, es el que más vigilancia necesita.

Justo el que suele jugar más minutos, porque es el más grande.

Retzepis et al. (2025) añaden otro apunte útil: alrededor del PHV aparece la llamada «torpeza adolescente», una caída transitoria del rendimiento coordinativo. Y la participación sistemática en entrenamiento parece limitar ese efecto.

Así que no, no hay que parar. Hay que ajustar.

QUÉ PUEDES HACER MAÑANA MISMO

Medir. Y no es caro:

1- Talla cada 2-3 meses, siempre a la misma hora del día y con el mismo protocolo. Si un jugador crece más de ~0,5 cm al mes de forma sostenida, está en plena fase de mayor riesgo.

2– Talla sentado, además de la talla de pie. La diferencia te dice si está creciendo de tronco o de piernas (y el crecimiento rápido de miembro inferior es el que se asocia a más problemas).

3- Registra molestias tendinosas y apofisarias (rodilla, talón) junto a esos datos. No es casualidad que aparezcan juntos.

Y a partir de ahí:

En pleno estirón: mantén el estímulo de fuerza, pero baja el volumen de impacto (saltos, aterrizajes repetidos, dobles sesiones de pista). Prioriza técnica de aterrizaje y desaceleración con volúmenes bajos. Y siempre ajusta individualmente, a lo mejor ese jugador en concreto no tiene ningún problema.

Post-PHV: es el momento de empujar con la fuerza. El sistema ya tolera y responde mejor.

En cualquier fase: cuidado con dar por hecho que el jugador grande «aguanta más». Muchas veces aguanta menos.

Un apunte más, de Gonzalo-Skok et al. (2025): en jugadores U13-U15, 8 semanas de fuerza 2 días por semana mejoraron el salto unilateral horizontal en TODOS los grupos madurativos, independientemente del PHV.

Pero lo más importante, es que todos los jugadores reciban estímulos frecuentes de fuerza.

Un abrazo,

Álvaro y Jaime.

PD: Si solo puedes quedarte con una acción de este correo: mide la talla cada mes y apúntala. Te sorprenderá cuántas molestias «sin causa» coinciden con los meses de mayor crecimiento.

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