¡Hola, compañero!
Estamos en pleno verano y, durante unos días, todos necesitamos desconectar.
Han sido meses de partidos, viajes, lesiones, cambios de planificación, conversaciones con entrenadores y decisiones tomadas con muy poco tiempo.
Descansar es necesario.
Pero, después de recuperar energía, el verano nos ofrece algo que durante la temporada casi nunca tenemos:
Tiempo para pensar.
DURANTE LA TEMPORADA SOLUCIONAMOS; EN VERANO PODEMOS CONSTRUIR
Cuando la competición está en marcha, el preparador físico vive condicionado por la urgencia.
Hay que adaptar la sesión por un jugador que tiene molestias.
Modificar una carga porque el partido anterior llegó a la prórroga.
Preparar una activación para un viaje.
Decidir qué hacer con un jugador que entrena parcialmente.
Explicar al entrenador por qué conviene reducir o aumentar una determinada exposición.
Durante esos meses aprendemos mucho, pero no siempre tenemos tiempo para detenernos y ordenar ese aprendizaje.
El verano es el momento ideal para revisar preguntas como:
- ¿Qué decisiones funcionaron realmente?
- ¿Qué lesiones se repitieron?
- ¿Qué datos recogimos, pero nunca utilizamos?
- ¿Qué ejercicios mantuvimos únicamente por costumbre?
- ¿Qué partes de nuestra planificación no conectaban con el juego?
- ¿Qué cambiaríamos si hoy comenzara de nuevo la pretemporada?
FORMARSE NO ES ACUMULAR EJERCICIOS
Reciclarse no significa guardar más vídeos en una carpeta.
Tampoco consiste en cambiar toda la metodología cada vez que aparece una nueva tendencia.
Formarse significa aumentar nuestra capacidad para:
- Interpretar la evidencia científica.
- Comprender mejor las demandas del baloncesto.
- Elegir ejercicios con una intención clara.
- Ajustar la carga al contexto.
- Tomar mejores decisiones cuando no existe una respuesta perfecta.
Un buen preparador físico no es quien conoce más ejercicios.
Es quien puede explicar por qué utiliza uno, qué adaptación busca, cómo lo progresa y cuándo debe retirarlo.
EL CONOCIMIENTO DEBE CONECTAR CON LA PISTA
Podemos estudiar fuerza, velocidad, cambio de dirección, tendón, planificación o recuperación.
Pero el verdadero reto aparece cuando tratamos de integrar todo eso en un equipo de baloncesto.
No trabajamos con velocistas que solo corren en línea recta.
No trabajamos con powerlifters cuyo único objetivo es levantar más peso.
No trabajamos con saltadores que pueden preparar cada intento.
Trabajamos con jugadores que deben acelerar, frenar, saltar, contactar, decidir y ejecutar una habilidad técnica mientras gestionan la fatiga y la incertidumbre.
Por eso, cualquier formación debería terminar con la misma pregunta:
“¿Cómo cambia esto lo que hago mañana con mis jugadores?”
UNA PROPUESTA PARA ESTE VERANO QUE YA ESTÁ LLEGANDO A SU RECTA FINAL
¿Crees que realmente puedes bucear por internet y con eso mejorar?
¿Crees que es eficiente solamente leer artículos científicos?
EL VERANO NO ES PARA SABERLO TODO
Te proponemos seguir un orden, un sistema 🔽
Fórmate con quienes estamos especializados en PREPARACIÓN FÍSICA EN BALONCESTO.
Nuestra obsesión es ayudarte a ser mejor PF, y a poder acceder a mejores trabajos 🏀
Si quieres reciclarte con nosotros, echa un ojo a preparacionfisicabaloncesto.com 🙂
Un abrazo,
Álvaro y Jaime.


