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¡Hola, compañero!
En los dos últimos correos te hemos hablado de carga interna (la respuesta del cuerpo) y carga externa (lo que le pides al jugador).
Hoy cerramos el círculo.
Porque los datos sueltos no sirven de mucho. Lo que importa es la relación entre ellos.
El ratio que más te va a enseñar
Imagina dos situaciones en el mismo entrenamiento:
– Jugador A: recorre 4 km, RPE = 8
– Jugador B: recorre 4 km, RPE = 4
Misma carga externa. Respuesta interna muy diferente.
¿Quién está más fatigado? ¿Quién necesita más recuperación antes del próximo partido?
La respuesta parece obvia cuando ves los números juntos. Pero la mayoría de cuerpos técnicos toma decisiones sin cruzar estos datos.
El índice de eficiencia de carga
Hay una forma simple de relacionar ambas variables: dividir la carga externa entre la interna.
Si un jugador hace más trabajo con menos estrés fisiológico, su eficiencia mejora. Si el mismo trabajo le cuesta más, algo está pasando: fatiga acumulada, enfermedad, mala noche, estrés extra.
No necesitas una fórmula perfecta. Solo consistencia: mide siempre las mismas variables, con el mismo protocolo, y compara al jugador consigo mismo a lo largo de la temporada.
Un ejemplo práctico
Llevas tres semanas registrando RPE de sesión y minutos jugados de tu base titular.
La semana previa al partido más importante de la temporada ves esto: mismos minutos de entrenamiento, pero el RPE sube de 6 a 9.
No ha cambiado nada en el programa. Pero su percepción de esfuerzo ha disparado.
¿Debería jugadr 38 minutos en el partido?
Con esa información encima de la mesa, probablemente no.
¿Qué datos necesitas para empezar?
Solo tres:
1. Minutos de juego y entrenamiento (carga externa, lo más fácil)
2. RPE de sesión × minutos (unidades arbitrarias de carga interna)
3. Un registro semanal por jugador (una hoja de cálculo es suficiente)
Con eso ya tienes una imagen longitudinal de cada jugador. Y empezarás a ver patrones que antes no veías.
Una opción para ti, si quieres hacerlo de forma más profesional y diferenciarte ⏬
Añade a estas variables las dinámicas de rotación en el partido:
- Cuántas rotaciones suele tener cada jugador.
- Cómo de largas suelen ser.
- Las faltas personales que lleva ese jugador por partido.
De esta forma, podrás darle a tu cuerpo técnico una visión mucho más completa, en tiempo real.
Porque no es lo mismo jugar 8´ seguidos cuando tu media son rotaciones de 7´55”, que si son de 3´24”.
Y todo esto puedes conseguirlo con MYCOURTFLOW.
Acceso:
https://mycourtflow.com/signup

Es la herramienta que hemos creado para que tú, como PF de baloncesto, puedas controlar al máximo a tus jugadores durante el partido.
De esta forma, también te harás indispensable en ese momento de la semana donde hasta ahora éramos un poco invisibles (precisamente la competición para la que tanto nos preparamos).
En el próximo correo hablamos de fatiga neuromuscular: cómo saber si tu jugador llega descansado o exprimido al partido, más allá de lo que él mismo te diga.
Un abrazo,
Álvaro y Jaime.


