🏀El CMJ: la prueba de 3 segundos que te dice si tu jugador está listo para rendir ⏱️

¡Hola, compañero!

Hay una pregunta que todo entrenador te hace antes de cada partido: ¿están los jugadores al 100%?

El problema es que si se lo preguntas directamente, casi siempre dicen que sí.

Por eso hoy te hablamos del indicador neuromuscular más estudiado y más accesible del mundo del deporte: el salto vertical con contramovimiento, o CMJ (Counter Movement Jump).

¿Qué mide exactamente?

El CMJ mide la capacidad del sistema neuromuscular para producir fuerza de forma rápida y coordinada.

Cuando un jugador está fatigado, esa capacidad cae. No siempre se nota a simple vista, no siempre se nota en el calentamiento. Pero los números lo reflejan.

Estudios en baloncesto muestran que descensos en el CMJ respecto a la línea base del jugador son señal de fatiga neuromuscular significativa (hablaremos más sobre esta evidencia al final del correo).

¿Cómo lo mides sin plataforma de fuerza?

No necesitas tecnología cara. Las opciones más accesibles:

Plataformas de contacto (contact mats): más baratas que una plataforma, suficiente para el seguimiento diario (chronojump es una marca española bastante asequible a nivel económico). Optogait u Optojump son versiones de infrarrojos, que tienen como ventaja que el jugador aterrizará directamente sobre el suelo, no sobre la plataforma (no habrá miedo a resbalarse, no cae fuera y por lo tanto no datos contaminados, reduce el desgaste del aparato…). ¿Contra? el precio 😂

Aplicaciones móviles como My Jump  o Mylab (validada y con fiabilidad testada científicamente). El jugador salta, la app analiza el video a cámara lenta y calcula la altura. Precisión aceptable para monitorización longitudinal. Es una invención del Doctor Carlos Balsalobre, docente del Máster de Preparación Física en Baloncesto.

Lo esencial no es el dispositivo. Es la consistencia: mismo protocolo, misma hora, mismas condiciones. El valor absoluto importa menos que la tendencia.

¿Cuándo lo mides?

Lo más habitual es medir antes del entrenamiento, después de un calentamiento estandarizado. Aunque también podrías medirlo inmediatamente tras sesión (así no tienes que preocuparte por el calentamiento previo).

Tres saltos, te quedas con el mejor, comparas con la media de las últimas dos semanas del jugador.

Si el descenso supera ese 3-5%, ese jugador merece un análisis respecto a si necesita una reducción de la carga en la sesión. Si cae más del 8-10%, la conversación es otra. En ese caso seguramente habrá pasado algo (molestias, una noche durmiendo poco…).

El CMJ no es infalible

Una advertencia: el CMJ te habla de fatiga neuromuscular, pero puede haber información que se nos escape. Un jugador puede tener el CMJ en valores normales y estar emocionalmente agotado, o con un inicio de gripe.

Por eso funciona mejor combinado con otras medidas:

Un ejemplo podría ser:

Carga interna (RPE, por ejemplo) + carga externa (minutos entrenados y jugados, número de pistas si quieres complementar más) + CMJ + ROM articular semanal + conversaciones diarias con el jugador = imagen completa.

Además, si no medimos con plataformas de fuerza podemos perdernos información. Vemos la imagen final (la altura alcanzada), pero no el RFD, la profundidad del gesto, etc.

Es decir, la evidencia disponible nos muestra que el CMJ es un marcador válido de la fatiga neuromuscular en baloncesto, pero con matices.

La altura de salto suele reflejar con bastante fiabilidad la fatiga acumulada en una escala macro (por ejemplo, la pretemporada suele reflejar los valores más bajos de toda la temporada, y los lunes post-partido los días de peor rendimiento de salto (Biel-Costa et al., 2024), pero cuanto más micro es el análisis (intrasesión, intrapartido…) más se resiente la sensibilidad. Durante un partido la altura puede mantenerse estable (Cabarkapa et al., 2024). Esto es algo que hemos comentado en muchas formaciones en directo, que midiendo salto pre-post partido, algunos jugadores saltan más post (efectp PAP), y la fatiga tarda horas en manifestarse.

Por ello, cada vez más autores están abogando por calcular el RSI (Reactive Strength Index), es la relación entre la altura alcanzada y el tiempo de fase de preparación del salto (tiempo hasta el despegue). También puede hacerse con DJ, sin plataforma de fuerzas: Altura / tiempo de contacto.

De esta forma, en muchas ocasiones la altura alcanzada no cambia, pero el RSI sí. Es decir, se han producido cambios, que el organismo ha intentado compensar para no afectar al rendimiento final (Curtis et al., 2024; Heishman et al., 2019).

En el próximo correo hablamos de algo que conecta todo esto con la prevención de lesiones (o reducción del riesgo lesional, como prefieren algunos autores): la relación entre carga aguda y crónica, y por qué un pico de carga mal gestionado es el mayor factor de riesgo que puedes controlar.

Un abrazo,

Álvaro y Jaime.

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