🏀 Llegar fresco a pretemporada… ¿o llegar desentrenado?

¡Hola, compañero!

Se acerca la pretemporada y aparece una duda habitual:

¿Cuánto deberíamos entrenar los últimos días antes de empezar?

Porque tenemos dos extremos:

El jugador que sigue acumulando sesiones duras hasta el último momento.

Y el que piensa:

“Ya entrenaré cuando empiece la pretemporada.”

Probablemente ninguno sea ideal.

La puesta a punto debería buscar reducir fatiga sin eliminar por completo los estímulos que hemos construido durante semanas.

Marrier et al. (2017) observaron en deportistas de equipo que una reducción de carga bien planteada podía mejorar sprint, fuerza y repeated sprint ability (RSA).

La idea no es dejar de entrenar.

Es bajar volumen manteniendo calidad.

Por ejemplo:

  • Fuerza: menos series, manteniendo intensidad.
  • Sprint: pocos metros, pero rápidos.
  • Pliometría: poco volumen, alta intención.
  • Resistencia: suficiente para mantener exposición, sin generar fatiga extra.

Sería algo parecido a un tapering: reducimos volumen (un 40-60% de reducción), pero mantenemos al máximo la intensidad.

Y después llega otro problema:

Los primeros amistosos.

Un jugador que juega 28 minutos no recibe la misma carga que uno que juega 8.

Por eso controlar minutos, stints y rotaciones también puede ayudarnos a entender mejor la carga individual.

Llegar fresco no significa llegar desentrenado. Significa eliminar fatiga sin perder preparación.

Un abrazo,

Álvaro y Jaime.

PD: Esta pretemporada puedes registrar minutos, stints y rotaciones con MyCourtFlow:

https://mycourtflow.com

Artículo recomendado: Marrier et al. (2017).
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28121198/

Contenido relacionado