Hola compañero,
Hoy vamos con una pregunta que aparece muchísimo y que nosotros también nos hacemos. Porque todos hemos visto esos cambios físicos brutales cuando un jugador aterriza en la NBA. Casos como Giannis, o incluso Pau Gasol en su día, y te preguntas: ¿cómo puede ser que mantengan ese tono, esa masa muscular y ese aspecto durante toda la temporada con el calendario que tienen? Partidos, viajes, cambios horarios… y aún así se les ve “siempre listos”.
Lo primero que quiero decirte es que aquí hay una parte que es fácil de entender y otra que no podemos asegurar. Y yo prefiero ser honesto: sobre algunas cosas, no tengo ni idea y no voy a inventar datos o argumentos.
La parte que sí podemos explicar es el entorno. En la NBA, por lo general, se cuida muchísimo el detalle. El entrenamiento de fuerza, la nutrición y el descanso. Es decir, el “entrenamiento invisible” se pone en valor. No es solo que entrenen bien, es que tienen recursos y profesionales que afinan todo lo que rodea al rendimiento.
Luego está el enfoque del trabajo de fuerza. Mi percepción es que en España, sobre todo en categorías de formación, muchas veces no se le da tanta importancia como debería al trabajo de fuerza orientado a hipertrofia. Y en Estados Unidos eso está mucho más integrado. Se entrena más en esa dirección, con sesiones o ejercicios con una clara orientación estructural y, además, suele haber más control del balance calórico y de la ingesta de proteínas, por ejemplo.
Pero esto no significa que todo el mundo vaya a cambiar igual. Aquí entra la parte genética, el somatotipo, el talento físico. Hay jugadores que aunque lo hagan todo perfecto no van a “cambiar” como otros. Y eso también lo vemos: Pau Gasol mejora su físico, pero no es lo mismo que un LeBron o un Giannis. No todo el mundo termina con el mismo cuerpo aunque el entorno sea el mismo.
Y luego está la parte delicada: “¿hay algo más?”. Se habla mucho de controles, de sustancias… pero yo aquí no podemos afirmar nada. No tenemos constancia de nada concreto. Así que nuestra lectura se queda en lo que sí podemos defender: más medios, mejor control de nutrición y descanso, trabajo de fuerza más orientado a hipertrofia, y una genética privilegiada que, cuando se pule en un entorno top, se nota más todavía.
Esa es la idea. No es magia. Es un cóctel de contexto, calidad de trabajo y talento físico.
Y tú, ¿Cuál crees que es el secreto de esos cambios físicos?
Responde a este correo con tu opinión.
Un abrazo,
Álvaro y Jaime.
