PREPARACIONFISICABALONCESTO, FUERZA, FORMACION,

🏀¿Qué modelo de planificación es mejor? 💻

Hola, compañero,

Hoy te traemos esta pregunta 

¿Qué método de planificación para baloncesto nos ha dado mejores resultados? Y aquí salen palabras como planificación clásica, ATR, microciclo estructurado… y a mí esta me gusta porque refleja una evolución que creo que muchos hemos vivido.

Cuando estás empezando, te obsesionas con el modelo. Buscas cuál es “el correcto”, intentas ser fiel al esquema, aplicar exactamente lo que dice el libro. Con los años, si te soy sincero, yo me he vuelto mucho más flexible. Más pragmático. Porque el baloncesto, sobre todo a cierto nivel, te obliga a eso.

A mí, en pretemporada me encaja mucho una lógica tipo ATR (Acumulación, Transformación y Realización). Construir base, acumular, transformar, y llegar a ciertos momentos con buena realización. En esencia, esa evolución de más volumen y menos intensidad hacia menos volumen y más intensidad, con sentido. Haciendo coincidir el final de la transformación y el inicio de la realización, con el comienzo de la liga regular (llegando tras un proceso de tapering, de puesta a punto).

Pero en temporada… en temporada es otra historia. En deportes colectivos es muy difícil “casarte” con un modelo y seguirlo como si nada pasara. Estás compitiendo todo el tiempo. Y en muchos casos, es como si vivieras en realización constante. Necesitas rendir siempre.

Y aquí hay otro punto: la idea de ajustar carga según el partido “importante” o “menos importante” tiene límites. Porque en ligas potentes cualquiera puede ganar a cualquiera. No puedes planificar como si tuvieras partidos “segurísimos”. Eso ya no existe.

Cualquier equipo puede ganar y perder contra cualquiera.

Entonces, ¿qué hago yo? Me fijo en algo más simple: qué adaptaciones duran más y cuáles se pierden rápido. La fuerza máxima o la capacidad aeróbica tardan más en construirse, pero duran más y se pueden mantener con recordatorios. En cambio, lo explosivo, lo reactivo, lo que decae rápido, lo intento “tocar” más constantemente.

Y el objetivo es ese: no perder adaptaciones. Ir jugando con el calendario como puedas, con el contexto real, no con el ideal. Y aquí me gusta una idea: pensar como en una inversión. No quieres hacerte rico mañana. No quieres rendir al máximo mañana sin haber trabajado para ello. 

Quieres meter dosis constantes que, sin que el jugador casi se dé cuenta, le hagan mejorar durante meses… hasta que llega un momento donde sí, donde ya piensas más en rendimiento inmediato y ajustas todo a ese pico.

Ese sería mi resumen: menos dogma, más principios.

Y tú, ¿Cómo planificas?

Te leemos 🙂


Álvaro y Jaime.