¡Hola, compañero!
¿Cuándo se lesionan más los jugadores?
La respuesta intuitiva es: cuando entrenan demasiado. Pero la evidencia dice algo diferente.
Los jugadores se lesionan, sobre todo, cuando hay un cambio brusco en la carga. Tanto al alza como a la baja (a la baja tiene muchos matices, que trataremos a continuación)..
Carga aguda vs. carga crónica
La carga aguda es lo que ha hecho el jugador en la última semana.
La carga crónica es su promedio de las últimas cuatro semanas: lo que su cuerpo está acostumbrado a absorber (hay diferentes fórmulas, pero esta es la más común).
La relación entre ambas se llama ACWR (Acute:Chronic Workload Ratio). Es simplemente dividir la carga aguda entre la crónica.
– ACWR entre 0,8 y 1,3: zona segura. El jugador está haciendo algo parecido a lo que su cuerpo está adaptado.
– ACWR por encima de 1,5: zona de riesgo. Ha habido un pico de trabajo que supera su capacidad habitual.
– ACWR por debajo de 0,8: infraentrenamiento. Puede ser un buen estímulo a modo de tapering, de puesta a punto, pero en pocas semanaes el jugador se desentrenará. No está recibiendo el estímulo necesario para mantener su forma.
Tim Gabbett, fue quien popularizó este concepto en el 2016. Desde entonces ha generado debate, pero la idea central sigue siendo válida: los cambios bruscos de carga son el factor de riesgo más controlable.
¿Cómo se aplica esto en baloncesto?
Piensa en estos escenarios comunes:
– Vuelta de vacaciones de Navidad, en los equipos que tienen parón: los jugadores llevan 1-2 semanas sin prácticamente recibir estímulos de entrenamiento, y en la primera semana de enero se meten cuatro entrenamientos intensos y un partido. ACWR disparado.
– Semana de tres partidos en siete días (+ viajes): carga aguda alta, crónica moderada. Si no se gestiona el volumen de entrenamiento intermedio, el riesgo sube.
– Jugador que vuelve de lesión: carga crónica baja. Si comienza con el equipo de “golpe”, supondrá un pico enorme relativo a su historial reciente.
La trampa del descanso prolongado
Uno de los errores más frecuentes: creer que descansar mucho en el verano te hará llegar fresco, sin sobrecargas, etc.
En realidad, si la carga crónica baja mucho (porque has descansado varias semanas), la pretemporada va a ser una carnicería.
El cuerpo necesita estímulos continuos para mantenerse preparado. La gestión de carga no es solo no sobrecargar. Es también no infraestimular.
¿Necesitas el ACWR para aplicar esto?
No. El concepto es más importante que el cálculo.
Si tienes el registro semanal de carga del que hablamos en el correo anterior, puedes hacer una comparación visual: ¿esta semana se parece a las anteriores, o hay un salto importante?
Eso ya es suficiente para tomar decisiones más informadas.
En el próximo correo cerramos la serie con algo práctico: cómo montar tu sistema de control de carga desde cero, con los recursos que ya tienes.
Un abrazo,
Álvaro y Jaime.


