Hola, compañero.
En el deporte profesional no valen las excusas.
No importa si tienes un problema personal.
O si has tenido “mala suerte” con algo.
Ni siquiera importa cuánto trabajas o cómo de duro.
Lo que importa es sacar el trabajo adelante. Si no lo haces tú, otro PF mejor lo hará.
A un entrenador no le importan tus circunstancias, le importa que consigas que los jugadores estén bien, que rindan, que estén sanos, etc.
Te pongo un ejemplo: Tú haces tu trabajo lo mejor posible, pero tienes a 2 jugadores que siempre se acuestan tardísimo (viven con el horario de EEUU, a pesar de estar en Europa). Ganan peso constantemente (comer mal es quedarse corto). Y no se esfuerzan en el gimnasio.
Lo fácil es echarles la culpa a ellos (porque es verdad que la tienen 😅) pero eso no le vale al entrenador, ni a los directivos, ni al equipo.
Hay que sacar el trabajo adelante. Quizás tengas que ir con ellos al súper (yo lo hice en Braunschweig), quizás tengas que reunirte con ellos y sus mujeres para hablar de nutrición (yo lo hice en Oldenburg). O quizás debas quedar con ellos cada día antes de entrenar para conseguir que “madruguen” y cada vez se acuesten antes.
Lo que hay que entender es que en el deporte se trata de ganar, de tener resultado, y no valen las excusas. Si las circunstancias no acompañan, cámbialas.
Es como si un entrenador se queja de las lesiones. Puede ser verdad que tengas muchas y que sea mucho más difícil ganar así. Pero nadie se va a acordar de eso, se va a acordar de que perdiste. Así que 0 excusas y a analizar cómo salir del pozo.
Pues nosotros como PF igual. Mentalidad de 0 excusas, y siempre positivos buscando qué hacer constructivamente, para mejorar la situación.
Un saludo,
Álvaro y Jaime.
