Evaluación antropométrica en baloncesto: qué medir y para qué sirve

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¡Hola, compañero!

En baloncesto el cuerpo del jugador importa mucho. No hace falta explicarlo: basta con mirar un banquillo.

Aun así, la antropometría suele ser la gran olvidada de la evaluación. O no se mide, o se mide una vez en pretemporada, se apunta en una hoja y no se vuelve a mirar en todo el año. Y es una pena, porque bien usada da información muy útil con muy pocos medios.

Para qué sirve medir a tus jugadores

La pregunta no es qué podemos medir, sino para qué lo queremos. En un equipo de baloncesto, la evaluación antropométrica nos ayuda sobre todo a:

  • Seguir la composición corporal a lo largo de la temporada: si el jugador gana o pierde masa muscular, o si acumula grasa en los parones.
  • Controlar el crecimiento en cantera. En edades formativas, la talla medida con regularidad es la forma más sencilla de saber en qué momento madurativo está cada jugador. Lo contamos en tu jugador no tiene 15 años, tiene -0,4 años de PHV.
  • Dar contexto al resto de test. Un salto, un sprint o un dato de fuerza se interpretan mejor cuando sabes cómo ha cambiado el cuerpo que los produce.
  • Acompañar una vuelta de lesión, por ejemplo vigilando la pérdida de masa muscular en la pierna lesionada con los perímetros.

Si no tienes claro para qué vas a usar un dato, probablemente no merezca la pena medirlo.

Qué medir en baloncesto

Talla y envergadura

Son las medidas más básicas y de las más útiles. La talla, en cantera, hay que tomarla varias veces por temporada. La envergadura (de punta a punta de los dedos con los brazos en cruz) y el alcance de pie aportan mucho en baloncesto, porque influyen directamente en el rebote, el tiro y la defensa.

Peso

Fácil de medir y fácil de malinterpretar. Por sí solo dice poco: dos kilos más pueden ser músculo o pueden ser grasa. Su valor está en la tendencia a lo largo de las semanas y en combinarlo con otras medidas.

Pliegues cutáneos

Con un plicómetro y un protocolo estandarizado, como el de la ISAK, los pliegues son una forma barata y fiable de seguir la grasa corporal. Nuestro consejo es trabajar con la suma de pliegues y comparar al jugador consigo mismo, más que obsesionarse con convertirlo en un porcentaje de grasa. Cada fórmula da un resultado distinto y eso genera más confusión que otra cosa.

Perímetros

Brazo, muslo y pierna, sobre todo. Junto a los pliegues ayudan a estimar si los cambios son de masa muscular y son muy útiles para comparar lado derecho y lado izquierdo tras una lesión.

¿Y la bioimpedancia?

Es cómoda y rápida, pero muy sensible a la hidratación, a la comida y al momento del día. Si la usas, hazlo siempre en las mismas condiciones y fíjate en la tendencia, no en el número de un día.

En este vídeo te lo explicamos con más detalle:

Cómo medir bien

La antropometría es barata, pero exige rigor. Los errores más habituales vienen de aquí:

  • Cambiar de evaluador. Siempre que puedas, que mida la misma persona, y a poder ser formada en un protocolo estandarizado.
  • Medir en condiciones distintas. Misma hora, antes de entrenar, con la misma ropa y el mismo material.
  • No repetir la medida. En pliegues y perímetros, toma dos o tres mediciones y quédate con la media o la mediana.
  • Medir demasiado a menudo, o demasiado poco. En composición corporal, cada cuatro a seis semanas suele ser suficiente. En cantera, la talla conviene controlarla con más frecuencia en los momentos de crecimiento rápido.

Cómo hablar de estos datos con el jugador

Aquí hay que tener mucho tacto. Hablar de peso y de grasa corporal, sobre todo con jugadores jóvenes y en equipos femeninos, puede hacer más daño que bien si no se hace con cuidado.

Algunas ideas que nos funcionan:

  • Explica para qué mides antes de medir.
  • Habla de rendimiento y de salud, no de estética.
  • Compara al jugador consigo mismo, nunca con el compañero.
  • Si detectas algo que te preocupa, coordínate con el nutricionista o con el médico del club.

Y, como con cualquier dato, recuerda que tenerlo no basta: hay que saber comunicarlo para que sirva de algo.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que hacer la evaluación antropométrica?

En composición corporal, cada cuatro a seis semanas suele ser suficiente. La talla, en cantera, conviene medirla con más frecuencia cuando el jugador está creciendo rápido.

¿Qué material necesito para empezar?

Un tallímetro, una báscula, una cinta métrica flexible y un plicómetro. Con eso puedes cubrir casi todo lo que necesita un equipo de baloncesto.

¿Es mejor usar el porcentaje de grasa o la suma de pliegues?

Para seguir a tus jugadores, la suma de pliegues es más fiable, porque no depende de la fórmula que elijas. Compara siempre al jugador consigo mismo.

Un abrazo,

Álvaro y Jaime.

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