A mi hijo le duele la rodilla al jugar al baloncesto: qué puede ser y qué hacer

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«Me duele la rodilla» es una de las frases que más se oyen en un vestuario de cantera. No es casualidad: aproximadamente uno de cada tres adolescentes tiene dolor de rodilla, y el dolor delante de la rótula es especialmente frecuente en los que hacen mucho deporte.

Muchas familias lo viven de dos maneras opuestas. O se quita importancia («son dolores de crecimiento, ya se le pasará») o se para en seco («nada de baloncesto hasta que no le duela»). Los estudios dicen que ninguna de las dos suele ser la mejor opción.

Esta guía no sustituye a un médico ni a un fisioterapeuta. Te explica lo básico para entender qué le pasa a tu hijo o hija y cómo ayudarle.

Primero: cuándo ir al médico sin esperar

Antes de nada, hay situaciones en las que no hay que esperar a ver si mejora. Llévale al médico si:

  • Se ha hecho daño en una jugada concreta (un giro, una caída, un golpe) y la rodilla se ha hinchado rápido, se le bloquea o nota que «se le va».
  • Cojea o no puede apoyar bien la pierna.
  • El dolor le despierta por la noche o aparece también en reposo, sin haber hecho deporte.
  • Tiene fiebre, o la rodilla está roja y caliente.
  • Le duele la rodilla o el muslo, pero cojea o le molesta la cadera. En chicos y chicas de entre 10 y 16 años, algunos problemas de la cadera (como el deslizamiento de la cabeza del fémur) se notan como dolor de rodilla. Precisamente por eso a veces se diagnostican tarde, y cuanto antes se detecten, mejor.

Si no hay nada de esto y el dolor ha ido apareciendo poco a poco con el deporte, lo más probable es que sea uno de los dos problemas que te explicamos a continuación.

Las dos causas más frecuentes

Osgood-Schlatter: el bulto debajo de la rodilla

Es muy típico entre los 10 y los 15 años, en plena etapa de crecimiento, y afecta a alrededor de uno de cada diez adolescentes.

  • Dónde duele: en el hueso que hay justo debajo de la rótula, donde se inserta el tendón. A menudo se ve o se nota un bulto.
  • Cuándo duele: al saltar, correr, arrodillarse o subir escaleras, y al apretar en ese punto.
  • Por qué pasa: en esa zona hay un cartílago de crecimiento que todavía no está preparado para soportar toda la carga que le exigen los saltos y las carreras.

Dolor delante de la rodilla (dolor femoropatelar)

Es la causa más común de dolor de rodilla sin golpe previo en adolescentes.

  • Dónde duele: alrededor o detrás de la rótula, difícil de señalar con un dedo.
  • Cuándo duele: al saltar, en cuclillas, al subir o bajar escaleras o después de estar mucho rato sentado con las rodillas dobladas.

En ambos casos, el diagnóstico lo tiene que hacer un profesional sanitario, normalmente explorando la rodilla, sin necesidad de pruebas complicadas.

«Ya se le pasará»: no siempre

Durante años se pensó que el dolor de rodilla en adolescentes desaparecía solo al terminar de crecer. Un estudio que siguió a cientos de jóvenes de 15 a 19 años con dolor de rodilla encontró que más de la mitad seguía con dolor dos años después, y muchos habían reducido o dejado el deporte.

No es para alarmarse: la mayoría mejora bien con el enfoque adecuado. Pero sí es un motivo para no dejarlo estar si dura semanas.

Qué funciona: ajustar la carga, no parar del todo

El reposo absoluto es la recomendación más habitual, pero tiene dos problemas: el dolor suele volver en cuanto se retoma el deporte, y el chaval pierde forma física, ganas y equipo.

Los programas que mejor resultados han mostrado se basan en ajustar la carga durante unas semanas y fortalecer, siempre guiados por un profesional:

  1. Usar el dolor como semáforo. Durante y después de la actividad, un dolor leve que se va rápido y no empeora al día siguiente suele ser aceptable. Si el dolor es fuerte, dura o al día siguiente está peor, hay que bajar un escalón.
  2. Bajar temporalmente lo que más carga la rodilla, sobre todo los saltos y los esprints, en lugar de parar todo. Puede seguir tirando, haciendo técnica o parte del entrenamiento.
  3. Ejercicios de fuerza de cadera y rodilla, adaptados a su edad.
  4. Volver poco a poco a los saltos, las carreras y los partidos.

En dos estudios daneses con adolescentes de 10 a 14 años que siguieron este tipo de programa durante 12 semanas, alrededor de 8 de cada 10 mejoraron tanto en el dolor femoropatelar como en el Osgood-Schlatter, y la mayoría volvió a hacer deporte.

Lo que tú puedes hacer como padre o madre

  • Pregúntale y escúchale. Muchos chavales esconden el dolor por miedo a no jugar.
  • Mira el calendario completo: club, colegio, selección, campus, otro deporte… A veces el problema no es un entrenamiento, sino la suma de todo.
  • Habla con su entrenador para ajustar temporalmente los saltos, sin sacarle del equipo.
  • Ojo con los estirones. En las épocas de crecimiento rápido estas molestias son más frecuentes y conviene bajar un poco la carga.
  • Los analgésicos no son la solución. Pueden tapar el dolor que precisamente nos sirve de guía. Consúltalo siempre con su pediatra.

Preguntas frecuentes

¿Tiene que dejar el baloncesto?

En la mayoría de los casos, no. Lo habitual es reducir durante unas semanas lo que más le duele, sobre todo los saltos, y volver de forma progresiva. Dejarlo del todo solo está indicado si lo dice su médico.

¿Le quedará el bulto del Osgood-Schlatter?

A veces el bulto se mantiene cuando termina de crecer, pero en la gran mayoría de los casos el dolor desaparece.

¿Sirven las rodilleras o las cintas bajo la rótula?

A algunos chavales les alivian y les dan confianza, pero no sustituyen a ajustar la carga y hacer ejercicios de fuerza.

Referencias

  • Rathleff MS, Rathleff CR, Olesen JL, et al. Is knee pain during adolescence a self-limiting condition? Prognosis of patellofemoral pain and other types of knee pain. Am J Sports Med. 2016;44(5):1165-1171.
  • Rathleff MS, Graven-Nielsen T, Hölmich P, et al. Activity modification and load management of adolescents with patellofemoral pain: a prospective intervention study including 151 adolescents. Am J Sports Med. 2019;47(7):1629-1637.
  • Rathleff MS, Winiarski L, Krommes K, et al. Activity modification and knee strengthening for Osgood-Schlatter disease: a prospective cohort study. Orthop J Sports Med. 2020;8(4):2325967120911106.
  • Neuhaus C, Appenzeller-Herzog C, Faude O. A systematic review on conservative treatment options for Osgood-Schlatter disease. Phys Ther Sport. 2021;49:178-187.
  • Holden S, Rathleff MS. Separating the myths from facts: time to take another look at Osgood-Schlatter ‘disease’. Br J Sports Med. 2020;54(14):824-825.
  • Crossley KM, Stefanik JJ, Selfe J, et al. 2016 Patellofemoral pain consensus statement from the 4th International Patellofemoral Pain Research Retreat, Manchester. Part 1: Terminology, definitions, clinical examination, natural history, patellofemoral osteoarthritis and patient-reported outcome measures. Br J Sports Med. 2016;50(14):839-843.
  • Kocher MS, Bishop JA, Weed B, et al. Delay in diagnosis of slipped capital femoral epiphysis. Pediatrics. 2004;113(4):e322-e325.

¿Quieres que un profesional le ayude a volver? Un preparador físico especializado en baloncesto puede prepararle a tu hijo o hija un plan de fuerza y de vuelta progresiva, coordinado con su club y con su fisioterapeuta si lo tiene. Cuéntanos su caso aquí y te respondemos en 48 horas.

Un abrazo,

Equipo de preparacionfisicabaloncesto.com

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