¡Hola, Compañero!
Espero que te encuentres bien. Hoy queremos hablarte sobre un tema fascinante y esencial para nuestra movilidad y rendimiento físico: la fascia. La fascia es un tejido conectivo que envuelve y conecta nuestros músculos, huesos, nervios, y órganos. Actúa como una red tridimensional que proporciona soporte estructural y funcional a todo el cuerpo. Además de suponer una superficie sensorial brutal (propioceptores, nociceptores, termorreceptores y mecanorreceptores).
El fascia training es un enfoque de entrenamiento que se centra en fortalecer y mantener la salud de esta red de tejido conectivo. Este tipo de entrenamiento incluye ejercicios de estiramiento dinámico, movimientos elásticos, y técnicas de liberación miofascial. Estos ejercicios ayudan a mejorar la elasticidad, flexibilidad, y movilidad general, promoviendo una mejor función corporal y previniendo lesiones (o eso suponemos).
La fascia es un fluido no newtoniano. Es decir, su viscosidad cambia en respuesta a ulana tensión o fuerza aplicada. A diferencia de los líquidos newtonianos, como el agua, cuya viscosidad permanece constante independientemente de la tensión aplicada.
¿Por qué es esto importante?
Estas características permiten a la fascia adaptarse a diversas fuerzas y movimientos, contribuyendo a la estabilidad y flexibilidad del cuerpo. Por ejemplo, cuando corremos, la fascia almacena energía al estirarse y luego la libera para ayudar en el movimiento, algo así como un resorte. Esta capacidad de adaptarse y responder de manera eficiente a diferentes cargas es clave para la eficiencia del movimiento humano.
La razón por la que la fascia juega un papel tan crucial en el ser humano se debe a nuestra capacidad para la locomoción bípeda. Esta red de tejido nos permite movernos de manera eficiente y con mayor resistencia. En comparación con muchos otros animales que utilizan la cuadrupedia, los humanos dependen de la fascia para maximizar la eficiencia energética y la estabilidad al moverse sobre dos piernas.
Además, la fascia contribuye a la distribución de fuerzas a lo largo de nuestro cuerpo, reduciendo el esfuerzo muscular y optimizando la coordinación de movimientos. Esto no solo nos hace más eficientes al correr o caminar, sino que también permite una mejor recuperación y adaptabilidad al estrés físico.
Ahora que ya sabemos bastante sobre la fascia, vamos a analizar cómo debemos de aplicar esta información.
Básicamente debemos entender, que no todos los jugadores son “iguales”.
Es decir, probablemente después de estar más familiarizado con el concepto de fascia. Podrás entender por qué algunos jugadores muy poco musculosos, y “delgados”. Son fuertes-explosivos, muy elásticos, y saltan y esprintan mucho.
Ante este tipo de jugadores, no debemos de usar el mismo enfoque de: más fuerte = mejor.
Porque en muchas ocasiones lo que conseguiremos es ir en contra de su “naturaleza”, y hacerlo más fuerte sí, pero menos elástico, menos eficiente, más lento.
Sin más, decirte que si te ha interesado este tema, en el S&C Learning Lab, nuestra membresía mensual de formación. Vamos a lanzar una formación sobre fascia training en unas semanas 😎
Un abrazo,
Equipo de preparacionfisicabaloncesto.com
Sigue leyendo
- Ojalá no me hubiese roto el LCA
- Cómo prevenir lesiones y mantener a tus jugadores en la pista
- Preparación física en baloncesto: guía completa para mejorar el rendimiento
Más artículos de Prevención de lesiones y readaptación →
¿Quieres especializarte en preparación física de baloncesto? El Máster en Preparación Física de Baloncesto tiene las inscripciones abiertas a precio reducido para la VI edición, que empieza en octubre: 8 meses online, clases en directo, certificación, bolsa de empleo y opción de prácticas en equipos profesionales. Solo se accede mediante entrevista individual con los tutores: solicita la tuya aquí.


