🏀 ¿Fuerza vertical vs. horizontal? 🚀

¡Hola, compañero!

Cuando hablamos de sprint, es frecuente escuchar dos afirmaciones:

“Para correr rápido hay que aplicar más fuerza vertical.”

O, en el extremo contrario:

“Para acelerar hay que producir fuerza horizontal.”

Las dos pueden ser correctas.

El problema aparece cuando intentamos utilizar una sola de ellas para explicar todas las fases del sprint.

LA FUERZA NO ES SOLO VERTICAL U HORIZONTAL

Cuando el pie contacta con el suelo, el deportista aplica una fuerza que tiene diferentes componentes.

La componente vertical permite sostener y proyectar el cuerpo.

La componente horizontal puede tener dos funciones:

  • Propulsiva: impulsa al deportista hacia delante.
  • De frenado: reduce su velocidad horizontal.

Las tres aparecen durante la carrera.

Lo que cambia es su importancia relativa en función de la fase del sprint.

DURANTE LA ACELERACIÓN: ORIENTAR LA FUERZA HACIA DELANTE

En los primeros pasos, el objetivo es aumentar rápidamente la velocidad horizontal.

Para ello, el jugador necesita aplicar una fuerza resultante orientada hacia delante durante cada contacto.

Morin  et al. (2015) analizaron una aceleración completa de 40 metros en velocistas de élite. Los deportistas más rápidos fueron quienes produjeron un mayor impulso horizontal neto y un mayor impulso horizontal propulsivo por kilogramo de masa corporal. No fueron necesariamente quienes generaron más impulso vertical.

La conclusión práctica no es que la fuerza vertical deje de importar.

Sin fuerza vertical el deportista no podría sostener el cuerpo ni completar el apoyo.

La clave es que, durante la aceleración, debe ser capaz de orientar una parte suficiente de la fuerza total en dirección horizontal.

CUANDO AUMENTA LA VELOCIDAD, CAMBIA EL PROBLEMA

A medida que el deportista se incorpora y se aproxima a su velocidad máxima:

  • La aceleración horizontal disminuye.
  • La fuerza neta horizontal se acerca a cero.
  • Los contactos son cada vez más breves.
  • Aumenta la necesidad de producir rápidamente fuerza de soporte.

Nagahara et al (2018)  registraron las fuerzas de reacción del suelo en todos los apoyos de un sprint de 60 metros. Sus resultados mostraron que las variables que explican el rendimiento cambian a lo largo de la aceleración y al aproximarse a la velocidad máxima. El impulso horizontal propulsivo tiene especial relevancia durante la aceleración, mientras que la producción de fuerza vertical adquiere mayor importancia en las fases de máxima velocidad.

Esto encaja con el trabajo clásico de Weyand et al (2000): los corredores alcanzaban velocidades máximas superiores principalmente porque aplicaban mayores fuerzas de soporte contra el suelo durante contactos muy cortos, no porque recolocaran las piernas mucho más rápidamente en el aire.

¿QUÉ OCURRE EN BALONCESTO?

En baloncesto, muchas acciones comienzan desde parado o desde velocidades reducidas y se desarrollan en espacios pequeños.

Por eso, el jugador necesita especialmente:

  • Producir impulso horizontal desde los primeros apoyos.
  • Inclinar y proyectar correctamente el cuerpo.
  • Evitar apoyos excesivamente adelantados al acelerar.
  • Continuar aplicando fuerza mientras aumenta su velocidad.
  • Frenar y volver a orientar esa fuerza hacia otra dirección.

Sin embargo, esto no convierte al baloncesto en un deporte exclusivamente horizontal.

La capacidad de producir fuerza vertical sigue siendo fundamental para:

  • Vencer a la gravedad.
  • Saltar.
  • Aterrizar.
  • Realizar segundos saltos.
  • Mantener contactos breves.
  • Desplazarse lateralmente.
  • Expresar fuerza rápidamente contra el suelo.

LA APLICACIÓN PRÁCTICA

El preparador físico no debería elegir entre entrenar fuerza vertical u horizontal.

Debe comprender qué orientación, magnitud y tiempo de aplicación de fuerza exige cada acción.

Podemos utilizar:

  • Sprints cortos para trabajar aceleración.
  • Arrastres y resistencias para favorecer la aplicación horizontal.
  • Saltos y acciones reactivas para desarrollar fuerza vertical.
  • Frenadas y cambios de dirección para aprender a absorber y reorientar fuerzas.
  • Ejercicios específicos para conectar estas capacidades con las acciones de pista.

La pregunta no es:

“¿Qué fuerza es más importante?”

La pregunta correcta es:

“¿Qué necesita hacer el jugador con la fuerza en este momento concreto del juego?”

Un abrazo,

Álvaro y Jaime.

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